
Un doctor caminaba en la isla de Cuba, cuando pensó en quedarse ahi para siempre.
Mi doctor, mi abuelo comunista .
En tus pasos lentos , un tinto y un vaso de agua bien fria me murmura el recuerdo cuando en un volar sin regreso te vas.
Con paso lento en tu isla encantada te llevó la marea, entre pensamientos salados el sol quemó mis esperanzas de volverte a ver.
Un cafe y un cigarrillo por favor.. hoy tu mirada se pierde entre viajes y sueños .
Coñooo ... y el mismo chiste aún causa gracia en tus palabras. Yo esperaré tu llamada despertando mis domingos en la madrugada.
Adios mi abuelo.
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